General, putinistan

Una bomba casera pone en guardia al centro de Moscú

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Moscú no quiere ser el siguiente París, y esta noche se ha sobresaltado por un miedo a ataques terroristas que se palpa desde hace semanas. Una explosión se  ha registrado esta noche en el centro de Moscú. Al parecer un artefacto casero ha explotado en el número 19 de la calle Pokrovka, junto a una parada de autobús y delante de un banco. Hay al menos tres personas heridas y la policía ha acordonado la zona.

La agencia TASS ha dado más datos sobre los afectados:

“Dos mujeres han sido llevadas al hospital con heridas fruto de las esquirlas y una tercera persona sufrió cortes menores y fue atendida en el lugar”

Andrei Galiakberov, portavoz del Ministerio del Interior, ha dicho que están trabajando en establecer las causas del ataque. La policía ha iniciado una investigación por vandalismo.

El ataque ha sobresaltado a los vecinos pero sobre todo ha resucitado el fantasma del terrorismo islamista en una ciudad que ha sufrido verdaderas masacres el pasado, con atentados de los terroristas del Cáucaso en el metro, en el aeropuerto y en edificios de apartamentos, además del secuestro en el Teatro Dubrovka en 2002.

Un artefacto explosivo fue lanzado contra un grupo de gente que esperaba en una parada de autobús, dijo un portavoz policial citado por RIA Novosti.

Un chica, empleada de un sex shop situado a pocos metros de la explosión, salió alertada por el estruendo:

“No se apreciaba humo a simple vista, sólo la gente afectada y los coches parados”.

El trafico  en la zona, llena de bares y tiendas, ha quedado cortado incluso en calles adyacentes y los agentes chequean las cámaras de las tiendas y bares en busca de más detalles que aclaren lo ocurrido. Agentes de paisano han subido a las casas y trabajan recogiendo muestras. No está claro si el explosivo se lanzó desde un coche en marcha o desde la ventana de un apartamento cercano.

Ver vídeo.

Todos los países democráticos tienen una relación conflictiva con el terrorismo. Cuando fue derribado sobre el Sinaí el avión de pasajeros ruso muchos periodistas empezamos a apuntar a que el atentado era lo más probable a la luz de las primeras pruebas. Los medios oficiales reaccionaron tachándonos de alarmistas y de estar deseando que se tratase de un atentado. Cuando Putin, aprovechado el shock de la masacre de París, confirmó que el derribo había sido por un ataque, la situación fue la contraria: se reprochó a todo Occidente, no sin algo de razón, que no hubiese enarbolado en su momento el ‘Je suis Rusia’ como se hizo con ‘Je suis Paris’.

Vamos, que una vez más es imposible acertar.

 

 

 

 

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General, putinistan

La muerte es el final, pero a veces está muy al principio

darina

Maldita sea su estampa. No sé todavía de quién, pero maldito sea el culpable de esto.

Es lo que pensaba el domingo mientras escribía la historia de ‘la niña de espaldas’, una pequeña de 10 meses que observa los aviones apoyada en el cristal del aeropuerto de Pulkovo (San Petersburgo). Aparece retratada en una foto que ha dado la vuelta al mundo.

En Rusia es un himno al dolor.

La pequeña se llamaba Darina Gromova y la foto la tomó su madre, Tatiana, hace dos semanas, minutos antes de embarcar a unas vacaciones inolvidables en Egipto. Pero jamás regresaron, ambas murieron al estrellarse su aparato sobre la Península del Sinaí en el vuelo de vuelta. Tras saberse que el avión se partió en el aire, las fotos de las víctimas que están emergiendo en las redes sociales pueden cobrar un perfil especial si se probase que ha sido un atentado terrorista de una filial del Estado Islámico, el grupo armado al que Vladimir Putin declaró la guerra el 30 de septiembre con bombardeos en suelo sirio.

“Pasajera vip #DarinaGromova”, escribió su madre al colgar la foto en la red social VKontakte, la más popular del país, aquel feliz 15 de octubre. La imagen todavía está subida en el perfil de Tatiana, que posa feliz junto a su pareja (Alexei, también fallecido en el siniestro).

La historia completa para EL MUNDO aquí.

Hasta aquí el lamento. Ahora la pregunta necesaria tras cada drama: ¿Quién ha sido? No hay respuestas, sólo titulares. Y por el momento éste es el que está vigente:

La compañía aérea rusa dice que el avión se estrelló a causa de un factor externo

Pero… ¡otra vez pero!… En Egipto, fuentes cercanas a la investigación del accidente han proporcionado una versión enfrentada a la divulgada por Kogalimavia. Un miembro del comité encargado de analizar las cajas negras ha asegurado en declaraciones a Reuters que el avión no recibió un impacto desde el exterior. Sin embargo, ha rehusado proporcionar más detalles del examen aún preliminar de las cajas negras que llevan a cabo expertos egipcio, rusos y franceses en El Cairo. Comparte con la aerolínea la afirmación de que el piloto no hizo una llamada de emergencia antes de que el aparato desapareciera del radar.

Los diversos escenarios los ha explicado desde El Cairo Francisco Carrión en una pieza muy útil para entender qué ha podido pasar: Las tres hipótesis de la tragedia del avión ruso

¿Y qué está pasando en Rusia mientras tanto? Resumiendo, tres cosas:

  1. Que la compañía dice que fue un factor externo (eso lo ha dicho hoy, un día después de que la autoridad aérea rusa dijese además que se partió en el aire)
  2. Los problemas de la compañía, tanto salariales (no parece que afectasen) como técnicos (primero la queja de la viuda del copiloto por las malas condiciones, luego la historia de que el aparato sufrió un desperfecto en un vuelo anterior)
  3. Putin pidiendo objetividad (lo mismo que hizo con el MH17 aún caliente, por cierto)

Para esclarecer el caso, estos tres ingredientes no valen. Y Rusia necesita una respuesta sobre qué ha pasado. La imagen de la peque contemplando de manera tan inocente unos aviones la vamos a tener atragantada mucho tiempo. La muerte no es más que el final, pero no puede aguardar tan al principio.

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